Lirineth

Exploradora Humana

Description:

Exploradora Humana

Nivel: 2

Bio:

Un día una pareja de campesinos se encontraron una delicada cesta de mimbre cerca del rio, en la zona donde solían cazar y recoger hierbas y bayas. Dentro de la cesta encontraron a una pequeña bebé, de carita sonrosada y pelo espeso y rojizo.
Tras años intentando tener su propio hijo vieron en la niña el milagro que habían rezado a los dioses. Así que decidieron acogerla y criarla como a su propia hija. Dentro de la cesta solo había una manta de lana con una L bordada en una de las esquinas. Es por eso que decidieron llamarla Lirineth como los lirios que crecían alrededor de la cesta el día que la encontraron. Nunca supieron quienes eran los verdaderos padres de la niña y durante un tiempo la ocultaron a ojos de los demás por si algún día alguien venía a arrebatársela.
La niña creció feliz y ajena al hecho de que era adoptada, aunque siempre se fijó en que sus padres y ella no compartían ningún rasgo. Al cumplir los dieciocho su madre le regaló un colgante de plata en forma de media luna. Este colgante estaba dentro de la cesta donde la encontraron cuando era niña y le explicaron toda la verdad acerca de sus orígenes. Esto no importó a Lirineth ya que para ella ellos siempre serían sus padres.
A lo largo de su vida acompañaba a su padre a cazar y de él aprendió los secretos del rastreo y de la exploración. De su madre aprendió a distinguir hierbas beneficiosas de las que podrían quitarle la vida a un hombre en segundos.
La pequeña casa de piedra en la que vivían pertenecía a un ocioso Señor que cada vez les pedía más y más dinero por el arrendamiento de la casa. Lirineth animaba a sus padres a denunciarles a las autoridades ya que traficaba con esclavos que negociaba con los orcos, era sabido por toda la comarca que les suministraba hierro y armas a cambio de tener a varios de ellos como matones. Pero los ancianos padres de la chica eran demasiado precavidos y preferían pagarle que perder lo poco que tenían.
Un día el cacique les dio un ultimátum, o le pagaban en tres días o los vendería como esclavos a cambio de la deuda. Lirineth decidió coger las pocas cosas que no habían vendido ya en los pueblos de alrededor e ir a la ciudad ya que allí a lo mejor podía ganar más dinero. Su madre le hizo prometer que no vendería su colgante ya que era lo único que le podría llevar hasta sus verdaderos padres. Y así lo hizo, llegó a la ciudad y malvendió las pocas pieles que les quedaban y las hierbas medicinales que solo crecían cerca de su hogar, pero al menos sacó el dinero para pagar la deuda.
El viaje fue muy duro pero al llegar a su casa vio que esta había sido desvalijada, Lirineth pensó que había llegado demasiado tarde, pero no era así, aun quedaban unas horas para que llegara el tercer día.
Llena de ira se presentó en la villa del Señor en busca de una explicación y del paradero de sus padres. Pero allí tampoco había nadie y las casas habían sido incendiadas y destrozadas, las habían saqueado.
El rastro y las huellas llevaron a Lirineth a un paramo desolador, donde los orcos habían apostado su campamento. Desde la distancia pudo distinguir la figura de su madre y otras muchas más mujeres con grilletes en manos y pies. De su padre no pudo averiguar nada.
Tras avisar a las autoridades y explicarles lo que estaba sucediendo al llegar allí se declaró una fuerte tormenta embarrando el camino y perdiendo cualquier rastro del campamento orco. Lo único que quedó allí fueron varios cadáveres empalados, entre ellos el Señor de la Villa. Al parecer los orcos le ofrecieron una gran suma de oro a cambio de esclavos y armas, y cuando se los consiguió los orcos le traicionaron.
Entre los cadáveres no estaban los padres de Lirineth por lo que aún quedaba una esperanza. El capitán de la legión al ver sus habilidades como exploradora le ofreció un puesto entre sus filas para acabar con la oscuridad y la maldad que estaba empezando a coger fuerzas en el reino y tal vez, con suerte, encontrar pistas acerca del paradero de sus padres.

Lirineth

La caída de Radgar AnaM